formarse y
nutrirse toda su vida. Semejante a una planta, el cabello nace, se desarrolla, se
marchita y muere
2. Muerte y nacimiento.

El cabello viejo se desprende de la papila y comienza su ascención,
mientras que las células descienden, envolviendo a la papila para asegurar,
con sus propias sustancias, la creación de un nuevo cabello.
3. Crecimiento.
El nuevo cabello se va alargando, poco a poco, a la vez que crece en
tamaño. A medida que se hace más grande, va empujando hacia arriba
el cabello muerto. La papila no cesa de transformar las materias primas
que le aportan las células para robustecer y formar al nuevo nacido.
4. Queratinización.
Al tiempo que el nuevo cabello va recorriendo el folículo, sus células
se van queratinizando a fin de que pueda afrontar con suficiente fuerza
una vida de exposición a la intemperie. Lleno de vigor, empuja fuerte-
mente hacia fuera a su cabello antecesor.
5. La vida.
El cabello ya ha alcanzado su forma adulta. El anterior se ha desprendido
completamente del folículo y la papila continúa con sus aportes.
6. El declinar.
La papila se atrofia y se retira del bulbo. La provisión de nutrientes
cesa. El bulbo se llena con células y ya no envuelve a la papila. El folículo se
endurece y estrecha, empujando el cabello hacia arriba.
7. La muerte.
El cabello va a seguir en el folículo unos 70 días antes de desprenderse y
caer. Si el cabello cae por haber cumplido su ciclo natural, la papila
toma de nuevo su forma y volúmen. Nuevas células van aproximándose a la
papila y esta recomienza el ciclo de formación de un nuevo cabello. Mientras
tanto, el viejo ha continuado subiendo por el folículo hasta su desaparición.
